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lunes, 6 de febrero de 2012

Lactancia Materna: ¿se Puede Hacer Dieta Si Das El Pecho?

Autor: Pilar Martínez

leche-materna-bebe-150x150.jpgUno de los mitos más extendidos acerca de la lactancia materna es que la madre lactante no puede hacer una dieta para perder peso porque está "criando" y debe comer mucho para tener energía suficiente para producir suficiente leche y de calidad para alimentar a su bebé.

Otro de los mitos que esta relacionado con este tema, es que la madre debe tomar cierta cantidad de alimentos para que su leche alimente adecuadamente al bebé, por ejemplo se dice que es obligatorio tomar lácteos, verduras, cereales integrales, etc.

Bien, pues todo esto es incierto. Siento mucho llevar la contraria a mucha gente que dice esas frases hechas sin pensar pero es que no es así.

Lo cierto es que los científicos han comprobado en numerosas ocasiones que la falta de alimento o de algún nutriente o de bebida en la alimentación de la madreno no es causa de hipogalactia (escasez de leche). Sólo una desnutrición grave de la madres podría llegar a afectar a la cantidad o la calidad de la leche materna y en estos casos de desnutrición grave, el niño también está afectado por la misma situación que ha causado la desnutrición (un desastre natural, hambre, etc.) por lo que la lactancia materna seguirá siendo su mejor opción para sobrevivir.
Además, la producción de leche materna no depende prácticamente nada del tipo de alimentación de la madre. No es cierto que sea necesario llevar una alimentación saludable y equilibrada para producir leche, aunque por supuesto es recomendable que la alimentación sea saludable...pero no para las madres lactantes, para todos :) Quiero decir, que la composición de la leche no depende casi nada de lo que come la madre (excepto en casos de intolerancia a la proteina de leche de vaca, que se ha visto que si la madre deja de tomar lácteos, el bebé digiere mejor la leche).
Y esto es así porque:
-Las proteínas de la leche se fabrican en el mismo pecho, y no dependen de lo que la madre coma.
-La lactosa también se produce en el pecho, y tampoco depende de lo que la madre coma.
-La cantidad de grasa en la leche depende sólo en parte.
-En cuanto a vitaminas y minerales, algunas sí que varían según la dieta de la madre (ácido pantoténico, yodo); y otras no, sea cual sea la dieta de la madre (hierro, sodio, vitamina C).
El único suplemento que se recomienda tomar a las embarazadas y madres que dan el pecho, es un suplemento de yodo, porque se ha demostrado que sus necesidades de yodo aumentan en estos dos periodos vitales. Es por esto que las madres que amamantan deberían tomar entre 100 y 200 microgramos diarios de yodo.
No hay que olvidar que las glándulas mamarias de todas las hembras mamíferas funcionan perfectamente sin obligar a la madre a llevar una dieta especial y las humanas no vamos a ser una excepción.

¿y las dietas de adelgazamiento?
Estudios realizados en madres reales muestran cómo con un incremento únicamente de 100-150 kilocalorías, es suficiente para mantener el peso, la actividad normal, y fabricar toda la leche que el niño necesita (alimentado con lactancia materna exclusiva).
Si lo que se desea es perder peso, se puede hacer una dieta para adelgazar y seguir produciendo leche en cantidad y de calidad suficiente, sin ninguna duda.
El niño va creciendo y engordando mientras la mamá adelgaza el peso que le sobra.

Mi experiencia personal, mi dieta
En el embarazo de mi hija Alejandra engordé muchísimo. Lo cierto es que pasamos por muchos cambios (de ciudad, de casa...), tuve que hacer reposo por una ciática horrorosa y además comí lo que me dió la gana. Mi embarazo y mi tendencia a engordar se unieron y el resultado fue unos 23 kilos :)
Una vez di a luz a mi hija, tenía claro que tenía que perder peso. Me veía mal, mi ropa no me entraba y necesitaba volver a ser "yo".
Los primeros meses decicí no agobiarme mucho con la dieta, no por miedo a mi producción de leche, sino porque no me apetecía agobiarme con eso. Lo que sí intenté es llevar una dieta lo más equilibrada posible. No perdí absolutamente nada de peso.
Pero una vez me sentí fuerte para hacer dieta y viendo que las dietas hipocalóricas equilibradas no funcionaban conmigo decidí probar otro tipo de dieta y me decidí por una dieta normoproteica, hipocalórica y con muy buenos resutados que es la KOT.
Los productos KOT se venden en las farmacias y el seguimiento de la dieta se lleva por farmacéuticos, lo que fue una suerte para mi porque no necesitaba a nadie que me controlara, ya podía hacerlo yo :)
Además, los resultados en esta dieta se ven bastante pronto porque lo que pierdes es la grasa que te sobra, sin perder la masa muscular. Esto es debido a que en la dieta se baja muchísimo la ingesta de hidratos de carbono y azucares durante un tiempo y se mantiene la ingesta de proteinas y de verduras.
Esta descompensación hace que se queme la grasa sobrante (y sólo la grasa sobrante) disminuyendo muchísimo el volumen.
En aquellos momentos, esta dieta tenía tres etapas: intensiva, progresiva y de estabilización. Ahora ha cambiado a dos etapas únicamente, pero cuando empecé la dieta tenía las etapas antiguas.
Decidí comenzar en la segunda etapa (progresiva) no por miedo a la composición de mi leche sino porque no quería sentirme muy cansada.
Fueron muchos los que me dijeron que no debia hacer dieta, que estaba dando el pecho y que debía comer mucho. Otros decían que una dieta como la KOT no puede venir bien para la lactancia materna (no porque no sea una dieta saludable, pero el desconocimiento hace muchos sabios).

Con esta dieta (haciendo las semanas descritas y los descansos pautados) casi he perdido todo el peso que cogí en mi embarazo. De hecho, antes de quedarme embarazada ya pesaba dos kilos más de lo que quería y me he propuesto llegar al peso que debo tener.

Ahora mismo estoy en mi último periodo de dieta y sólo me quedan tres kilos por perder.
Desde luego, en mi caso ha valido la pena totalmente :)
¿Y tú? ¿has cambiado tu alimentación por dar el pecho? ¿has hecho alguna dieta para perder peso?

/ser-padres-articulos/lactancia-materna-se-puede-hacer-dieta-si-das-el-pecho-5635327.html
Sobre el Autor
Soy farmacéutica y asesora de lactancia. Desde que me convertí en madre, mis pilares básicos cambiaron y siento que puedo apoyar y ayudar a otras madres que se hayan sentido tan abrumadas y perdidas como me sentí yo.

Lactancia Materna: Dar El Pecho No Duele

Autor: Pilar Martínez

Uno de los mitos más extendidos acerca de la lactancia materna es que dar el pecho duele mucho y si quieres amantar a tu hijo, te tienes que aguantar.
Son muchas las veces que me han preguntado sobre este tema y también otras muchas me han contado historias durísimas de madres que lloran mientras dan el pecho, que tienen que morder un pañuelo para resistir el dolor, de enfermeras poco empáticas (y poco informadas por cierto) que dicen que "hay que aguantar".
Pues no señores, dar el pecho no duele NADA.

Ya tendría mala leche la naturaleza si hiciera que el único modo de supervivencia de los cachorros humanos (por lo menos hasta hace 100 años) fuera un suplicio y por otra parte, a los demás mamíferos no les duele alimentar a sus hijos, así que si lo pensamos un poco nos daremos cuenta de que dar el pecho "no debe doler".
¿Por qué hay personas que les duele dar el pecho?
Pues casi siempre por un mal agarre del pezón. Cuando el bebé no tiene un buen agarre (y por consiguiente no tiene una buena succión), se pueden producir grietas y las grietas duelen muchisimo.
Las pautas que debe seguir toda mamá que quiera amamantar a su hijo con un buen agarre son las siguientes:
- El bebé debe abrir bien la boca para agarrar no sólo el pezón, sino también parte de la areola. Para conseguir esto se coloca al bebé al pecho y se le puede tocar la punta de la nariz o el labio superior del bebé provocando así que abra bien la boca y agarre bien el pecho
- Los labios del bebé deben estar evertidos hacia afuera para poder realizar una adecuada succión-deglución de leche

- El ombligo del bebé debe estar colocado tocando el ombligo de la mamá, de esta form la espalda del bebé está recta y su cuello no está torcido para mamar (para ayudarte con esto se puede usar el mismo brazo de la mamá o bien o un cojín de lactancia que suba al bebé)


Si la mamá está tranquila y cómoda, conseguirá más fácilmente un buen agarre. Del mismo modo, si el bebé está en estado de alerta tranquila y no está llorando hambriento, también se agarrará más fácilmente al pezón.

Si el bebé no se coge bien al pecho, tranquilamente se le suelta del pezón ayudándose del dedo meñique y se intenta de nuevo.
¿qué hacer si las grietas ya han aparecido?


Ante todo mucha paciencia, porque cuando el bebé se coja bien al pecho las grietas se irán curando solas.
También ayuda mojar el pezón con la propia leche materna y dejándolo al aire el mayor tiempo posible.
A algunas mamás les funcionan algunas pomadas de las farmacias para las grietas del pezón, pero hay mamás que no han notado mejoría alguna.
Acudir a un Grupo de Apoyo a la Lactancia Materna ayuda mucho a mejorar la situación al poder ver la posición de otros bebés amamantados y al sentirse apoyada en un momento tan delicado como es el puerperio.

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Sobre el Autor
Soy farmacéutica y asesora de lactancia. Desde que me convertí en madre, mis pilares básicos cambiaron y siento que puedo apoyar y ayudar a otras madres que se hayan sentido tan abrumadas y perdidas como me sentí yo.

sábado, 4 de febrero de 2012

Lactancia Materna: ¿por Qué Hay Bebés Que No Se Cogen Al Pecho?

Autor: Pilar Martínez

LACTANDO-247x300.jpgUn buen agarre del bebé al pecho es fundamental para conseguir una lactancia exitosa, esto lo tenemos todos claro, sin embargo hay muchos bebés (seguro que todos conocemos alguno) que no se coge bien al pecho, ocasionando muchos problemas y en numerosas ocasiones, terminando con la lactancia porque se pueden producir grietas, mucho dolor, insuficiente producción de leche o poca ganancia de peso del bebé.

El bebé debe abrir bien la boca para agarrar no sólo el pezón, sino también parte de la areola y es conveniente que los labios estén evertidos hacia afuera para poder realizar una adecuada succión-deglución de leche.


Como asesora de lactancia, cuando una mamá me consulta porque su bebé no se coge al pecho, es evidente que tengo que estudiar su caso particular e intentar personalizar lo máximo posible, porque cada mamá, cada bebé y cada vínculo mamá-bebé son distintos.
Sin embargo, hay algunos motivos que se repiten en la mayoría de los casos.

1. Separación mamá bebé


La evidencia científica demuestra que la separación mamá-bebé en el momento del nacimiento es perjudicial para ambos.
Según Niels Bergman en un estudio que realizó entre dos grupos de recién nacidos, ambos grupos recibían exactamente los mismos cuidados pero uno de ellos estaba separado de su madre y el otro no "Si se separa a la criatura de su madre, el programa de nutrición se cierra y se abre el de defensa; la criatura entra en un estado de alerta, y protesta mediante el llanto reclamando ser devuelta a su hábitat.

 La criatura separada de la madre realiza una actividad intensa que cursa con una bajada de la temperatura corporal, disminución del ritmo cardíaco y respiratorio, taquicardias y apneas, inducidas por el aumento masivo de glucocorticoides (hormonas del stress). Y si la criatura es mantenida separada de la madre durante tiempo, llorará cada vez con más desesperación, y pasará del estado de alerta al de desesperación, hasta que el cansancio le rinda."
posicion-amamantando.gifAdemás, aproximadamente durante las dos primeras horas de vida los bebes recién nacidos están especialmente receptivos, miran intensamente a su madre, la reconocen y se agarran al pecho. De hecho, cuanto antes se ponga un bebé encima de su madre, mejor para conseguir un agarre perfecto y una lactancia satisfactoria.

Sin embargo, en la mayoría de los hospitales se separa al bebé de su madre. En el mejor de los casos, sólamente para pesarlos, medirlos, vestirlos y hacerles algunas aspiraciones rutinarias y en el peor de los casos en los nidos durante horas e incluso durante toda la noche.

Además, la separación física entre la mamá y su bebé tras el nacimiento, puede aumentar también su separación emocional, retrasando y a veces dificultando el "enamoramiento" de la mamá.

2. Falta de referentes


La mayoría de las personas de mi entorno no dan el pecho a sus bebés. O no se lo dieron desde el principio o lo intentaron y la lactancia fracasó por algún motivo. Y no es que yo me mueva entre gente contraria a la lactancia, es que en nuestra sociedad se ha dicho durante muchos años que la leche de biberón es igual de buena, que los bebés se alimentan igual y que no pasa nada por tomar biberón.

De hecho es mucho más "normal" (y cuando digo normal quiero decir habitual) ver a una mamá dando un biberón en un parque que dando el pecho.
En mi familia sin ir más lejos, yo he sido la única que he conseguido dar el pecho, porque nosotras somos de no tener leche...
Desde hace unos años, la ciencia ya se ha puesto seria y cada día salen nuevos estudios que demuestran que la leche materna es el alimento óptimo para un bebé y que la leche artificial no es similar y casi igual de buena. Es un invento estupendo para las mamás que no pueden o no quieren dar de mamar, pero lo siento, no es igual.

Sin embargo, aunque la mayoría de las embarazadas quieren dar el pecho a sus bebés, sólo un 37% consigue dar el pecho en exclusiva durante los seis meses que recomienda la OMS y la Asociación Española de Pediatría...¿y esto por qué? pues porque dar el pecho no es instintivo, las mamás no saben colocarse el bebé porque muchas no han visto nunca a un bebé mamando.

Además, existen un gran número de mitos y falsas creencias en la lactancia, que inexplicablemente se extienden como un gas noble y que incluso muchos profesionales sanitarios se creen. Esto de los mitos de la lactancia es tan extenso que da para muchos otros post.

Esto hace que las mamás que deseen dar el pecho y no tengan la suerte de tener un grupo de apoyo a la lactancia cerca o a alguna mamá perteneciente a ese 37% en su entorno más cercano, se encuentren solas como una isla en el mar...y eso es muy duro.

3. Frenillo sublingual del bebé o retrognatia


En algunos casos, el bebé puede tener un frenillo debajo de la lengua demasiado corto (anquiloglosia) que le impide mamar correctamente.
El bebé necesita poder sacar la lengua al mamar, para coger bien el pecho y realizar los movimientos peristálticos necesarios para extraer la leche y vaciar bien el pecho. Si el frenillo se lo impide, se pueden producir muchos problemas: grietas y dolor, poca ganancia de peso del bebé, infecciones bacterianas del pezón, poca producción de leche o al contrario (hiperproducción).

Sin embargo, muchos bebés con frenillo sublingual toman pecho perfectamente. Mis hijas sin ir más lejos, han mamado sin problemas ( y de hecho la pequeña todavía toma pecho) y ambas tienen un precioso frenillo :)
En cualquier caso, el frenillo sublingual se puede cortar en 2 segundos y se solucionan todos los problemas de un plumazo.

Lengua sin frenillo (foto: ALBA Lactancia Materna)
En la retrognatia la mandíbula inferior está retraída en relación a la superior, y la barbilla y la lengua quedan alejadas del pecho. Y esto también impide amamantar correctamente.

Un bebé con retrognatia succiona mal, tiende a cerrar mucho la boca, no aumenta bien de peso y daña el pezón de su madre. La posición de caballito para mamar puede mejorar la succión ya que introduce más pecho dentro de la boca del bebé.

4. Falta de intimidad y confianza en una misma


Lengua sin frenilloDespués del parto, la mamá debería estar fusionada con su bebé, oler su piel, mirarlo intensamente, besarlo, abrazarlo, sentirlo y conocerlo ya que ha esperado durante nueve meses para verle la carita.
Pero generalmente la realidad es totalmente distinta. La habitación del hospital se llena de gente, todos opinan y quieren ayudarla pero la estresan, a algunas mujeres les resulta muy incómodo dar el pecho en público, especialmente en el post parto y sin embargo nadie parece darse cuenta, quieren coger al bebé, cualquier persona (haya dado el pecho o no) da consejos sobre lactancia...

No es un escenario muy relajante para poder acoplarte a tu nuevo rol de madre y para superar alguna dificultad...
Además, las mujeres tenemos que aumentar nuestra confianza en nosotras mismas, tenemos la capacidad para alimentar a nuestros bebés un con nuestra leche, es el mejor alimento que puede recibir y es un vínculo precioso que nadie debería romper.
Cualquier mujer es capaz de dar el pecho, sólo tiene que creerlo. De hecho, si esto no fuera así, la humanidad se habría extinguido hace miles de años ¿no?
¿y vosotras? ¿tuvisteis algún problema o el bebé se "cogió al pecho sin problemas"?

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Sobre el Autor
Soy farmacéutica y asesora de lactancia. Desde que me convertí en madre, mis pilares básicos cambiaron y siento que puedo apoyar y ayudar a otras madres que se hayan sentido tan abrumadas y perdidas como me sentí yo.